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En estos tiempos extraordinarios, las empresas de todo tipo de sectores están emprendiendo acciones extraordinarias, tanto para ayudar a la lucha mundial para vencer al COVID-19 como para asegurar su propia supervivencia.

A medida que las empresas se adaptan (y lo hacen muy rápidamente) a los retos que plantea la pandemia mundial, su exposición a la responsabilidad civil también está cambiando. Y el mercado de los seguros de accidentes también se está adaptando para ayudar a los clientes a sobrevivir a esta crisis y permitirles adaptar sus propios modelos de negocio para ayudar a la lucha contra el virus.

Estamos viendo cómo las casas de alta costura están produciendo mascarillas, batas y guantes para los sanitarios. Los fabricantes de automoción han modificado su producción para fabricar respiradores para los hospitales. Las destilerías de alcohol están produciendo desinfectantes de manos. Los restaurantes se han transformado y están entregando comidas a domicilio. Y como estas, otras muchas otras empresas.

Cuando las empresas cambian su actividad principal, sus riesgos también cambian. En cuanto a la propiedad, nuestros compañeros de ingeniería de riesgos han trabajado sin descanso y de forma remota para ayudar a los clientes a evaluar, gestionar y transferir algunos de los nuevos riesgos generados por los cambios en la producción o la forma en que se utilizan las instalaciones. La exposición a los accidentes también puede haberse alterado ya que las empresas han pasado a formar parte de una 'industria de emergencia'.

Hemos hablado con clientes de la industria de la automoción, por ejemplo, que están produciendo respiradores. Hay ciertas normas que estos sistemas deben cumplir para garantizar que salvan vidas. Existen, por ejemplo, varias normativas de la Unión Europea que rigen la fabricación, importación y distribución de dispositivos médicos. Esto supone que el riesgo de responsabilidad cambia: los riesgos asociados a un automóvil no son claramente los mismos que los asociados a un respirador. Las aseguradoras están trabajando con los clientes para adaptar la cobertura de los seguros a estos cambiantes requisitos de exposición.

Cuando las empresas cambian su actividad principal, sus riesgos también cambian. La exposición a los accidentes también se ha alterado, ya que las empresas han pasado a formar parte de una «industria de emergencia».

En los casos en que los fabricantes de ropa han cambiado su actividad para producir mascarillas, por ejemplo, nuevamente existen una serie diferente de riesgos que deben tener en cuenta.

En todo el mundo, existen normativas que establecen los requisitos de seguridad para las mascarillas que se utilizan en el ámbito médico. En Europa, la norma que deben cumplir las mascarillas es la FFP2, que equivale a las mascarillas N95 que se utilizan en Estados Unidos y que cumple las directrices de la Organización Mundial de la Salud.

En el caso de las mascarillas que no se utilizan en entornos médicos, la exposición es menor.

Las empresas de reparto también han cambiado la forma en que trabajan y los artículos que entregan, por ejemplo, algunas se han centrado en la entrega de productos de alimentación a personas mayores o vulnerables. Una vez más, esto significa que sus exposiciones a la responsabilidad son algo diferentes.

Los suscriptores de seguros de accidentes consultan a gestores de riesgos de todo tipo de industrias para determinar cómo podrían haber cambiado sus riesgos y cómo podrían abordarse.

En AXA XL, nuestros compañeros han estado trabajando para garantizar que los clientes tengan las coberturas adecuadas para permitirles hacer cambios en sus modelos de negocio para ayudar a la lucha contra el COVID-19. Por ejemplo, trabajamos con un corredor para asegurarnos de que un cliente de ropa de alto rendimiento tuviera las coberturas correctas para poder fabricar batas para uso hospitalario. Estos compañeros también trabajaron con un corredor para ayudar a un proveedor mundial de automóviles a recibir la cobertura adecuada para poder producir equipos médicos y respiradores utilizando impresoras 3D.

Personas y empresas de todo el mundo se enfrentan a tiempos inciertos y sin precedentes. Las aseguradoras debemos asumir la responsabilidad y hacer lo que nos corresponde.  Del mismo modo que nuestros clientes se están adaptando para hacer frente a los retos que plantea esta pandemia mundial, nosotros también nos estamos adaptando para proporcionar servicios de gestión y transferencia de riesgos que garanticen que puedan llevar a cabo operaciones de emergencia y ejercer su función para ayudar a superar el COVID-19.

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  • Head International Casualty para Europa
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