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¿Cómo afectan los requisitos de distanciamiento social y las restricciones para viajar que plantea la pandemia de COVID-19?

Existen diferentes niveles de procesos y procedimientos necesarios. Incluyen desde comprobaciones de registros públicos mediante el uso de bases de datos on line hasta análisis complementados con una recuperación física de documentación, pasando por la realización de consultas directas cuando se lleva a cabo una investigación en profundidad acerca de una cuestión o asunto en concreto.

Ciertamente, las restricciones derivadas del confinamiento han tenido un gran impacto en algunas áreas de los procedimientos de solicitudes. Un ejemplo: el cierre de los registros gubernamentales en algunos países ha supuesto un desafío a la hora de acceder a determinada información. Sin embargo, el uso de bases de datos de suscripción, la consulta de la base de datos interna de S-RM y la experiencia de nuestro personal en varios idiomas, entre otros, nos ha permitido llevar a cabo rigurosas acciones de solicitudes a pesar de estas restricciones.

Además, al principio del periodo de confinamiento, la percepción de incapacidad para hablar con las fuentes en persona supuso un reto que debíamos afrontar. No obstante, a medida que todo el mundo se ha ido familiarizando con las videoconferencias, esto también se ha vuelto más fácil.

¿Cómo afecta a las transacciones y las adquisiciones la incapacidad (o la capacidad restringida) de poder mirar a la otra persona a los ojos o de verificar físicamente la información?

Ese es el quid de la cuestión. Creo que las empresas de capital privado han tenido más dificultades al respecto. Cuando se negocia con grandes sumas de dinero, lo más importante es la confianza y la relación que se establece con el otro equipo directivo.

Recientemente, hemos hablado con varias empresas de capital privado y está claro que los enfoques han sido muy diferentes. Algunas de ellas han suspendido temporalmente las transacciones porque están acostumbradas a celebrar seis o siete reuniones de directivos, entre las que se incluyen almuerzos y cenas, para conocer bien a sus interlocutores antes de invertir. Otras se han adaptado más rápidamente gracias al uso de técnicas como la videoconferencia. Dos fondos del Reino Unido con los que he hablado han cerrado dos transacciones el mes pasado y están a punto de cerrar tres más. Así pues, los escenarios son variados, y aquellos capaces de adaptarse de un modo más rápido se están adelantando a la competencia.

¿Ha habido algún ejemplo anterior de restricción de los procedimientos de solicitudes del que las empresas hayan podido extraer alguna enseñanza? ¿O se trata de un conjunto de circunstancias sin precedentes?

Son tiempos sin precedentes tanto para las sociedades como para las empresas de todo el mundo. No obstante, aunque no existen precedentes contemporáneos de una pandemia global de la que extraer enseñanzas, hay algunas similitudes con el periodo inmediatamente anterior a la crisis financiera de 2008. En S-RM vimos que, antes de la crisis financiera de 2008, el mercado contaba con una gran liquidez y que las restricciones en esta materia se debían al mercado altamente competitivo al que se enfrentaban los inversores para explorar nuevas oportunidades. Esto hizo que algunos inversores buscasen atajos en cuanto a dichas acciones porque, simplemente, no tenían tiempo de incluirlas en el proceso. Esto provocó una mala toma de decisiones en torno a ciertas inversiones que, posteriormente, resultaron ser un fracaso.

Actualmente, el mercado vuelve a contar con grandes cantidades de efectivo, aunque en circunstancias muy diferentes, ya que los gobiernos están ofreciendo ayudas financieras y paquetes de apoyo sin precedentes para ayudar a combatir el impacto económico de la pandemia. Aun así, algunos inversores están aprovechando de nuevo la situación para relajar los requisitos de diligencia debida, ya que se cree que no es posible hacer más, y también debido a la escasez de oportunidades de inversión y a la presión competitiva derivada.

Los inversores más inteligentes siguen aplicando rigurosos procedimientos y se están adaptando a la situación iniciando el proceso antes para que no tenga un impacto negativo en los plazos de negociación. Iniciar estas acciones lo antes posible en el proceso de negociación ofrece unas ventajas obvias y esperamos que esta tendencia se mantenga cuando se recupere la normalidad.

¿Se han requerido métodos adicionales, nuevos o diferentes para aplicar los procedimientos durante este periodo de confinamiento?

Estamos iniciando el proceso de negociación antes, lo que ofrece beneficios adicionales, especialmente si se descubren situaciones adversas en las primeras etapas del proceso. Al iniciarlo antes, el proceso se vuelve más eficiente y los equipos de negociación tienen más tiempo para analizar un mayor número de oportunidades.

Otra tendencia que observamos antes de la pandemia de COVID-19 fue un avance en materia de riesgos cibernéticos. Se trata de acciones que se pueden llevar a cabo de forma remota, por lo que esta tendencia sigue creciendo con rapidez, especialmente ahora que la exposición cibernética ha aumentado en gran medida como resultado del confinamiento.

Más allá de la ciberseguridad, ahora también se espera que unos procedimientos más exhaustivos incluyan factores como la exposición a riesgos reputacionales. Esto se ha hecho mucho más evidente durante la pandemia de COVID-19, que ha presentado numerosas oportunidades no sólo para que proliferen las prácticas corruptas, sino también los comportamientos poco éticos.

¿Estos cambios han llegado para quedarse?

Hemos visto a los clientes adaptarse muy bien a la situación, reduciendo el número de reuniones presenciales, realizando más videoconferencias y ampliando el alcance del proceso de las diligencias debidas para incluir pequeñas consultas a fuentes o conversaciones con el equipo directivo. La realidad es que trabajar de forma remota no es una excusa para la inactividad.

Un buen ejemplo de ello es un programa de garantía de seguridad que estamos desarrollando para un cliente en la actualidad. Estamos revisando la seguridad de unos 40 emplazamientos de forma remota. Las condiciones de confinamiento han impulsado la innovación en este campo y han abierto oportunidades para prácticas empresariales más sostenibles en cuanto a nuestro trabajo en materia de garantía de seguridad. A medida que se vayan levantando las restricciones al movimiento de personas, es probable que veamos que nuestros métodos remotos de reciente desarrollo siguen complementando nuestra oferta de servicios de garantía de seguridad presenciales.

Aunque algunos de nosotros hemos tardado un tiempo en acostumbrarnos a las videoconferencias para celebrar reuniones, ya se han convertido en parte del día a día. En lugar de dificultar la creación de relaciones, en realidad hemos visto que las videoconferencias mejoran las relaciones y rompen ciertas barreras físicas que podían existir anteriormente.

No cabe duda de que este ha sido un período extraño para muchos de nosotros, pero hay aspectos positivos que deberemos valorar en el futuro sobre el modo en que interactuamos y hacemos negocios.

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