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Dr. Michael W. Beck, Responsable del Laboratorio de resiliencia costera & Chip Cunliffe es Director of Sustainable Development de AXA XL

La semana pasada, The Nature Conservancy y la Universidad de California, en Santa Cruz, publicaron un informe titulado « Reducción del riesgo mediante la protección y restauración de los manglares: Oportunidades de inversión y seguros rentables en la región del Caribe », con el apoyo de AXA XL. Fast Fast Forward habló con el Dr. Michael W. Beck y con Chip Cunliffe acerca del papel que desempeñan los bosques de manglares en la protección de las zonas costeras y cómo los seguros podrían ayudar de un modo rentable, a proteger y restaurar estos ecosistemas de gran valor en toda la región del Caribe.

El Dr. Beck es profesor investigador en la Universidad de California, en Santa Cruz, y uno de los autores del informe. Chip Cunliffe es Director of Sustainable Development de AXA XL y dirige la Ocean Risk Initiative de AXA.

¿Cuál fue el objetivo de esta investigación y qué se incluye en ella?

Dr. Michael Beck (MB): En los últimos años, mi investigación se ha centrado en el papel de los manglares y los arrecifes de coral en la reducción de las olas y las marejadas ciclónicas, así como en la limitación de las inundaciones y erosiones costeras. También examinamos cómo el cambio climático mundial está intensificando estas amenazas en las zonas costeras bajas de todo el mundo.

Nuestro trabajo ha demostrado que los manglares protegen a 15 millones de personas de inundaciones y reducen los daños por inundaciones en 65 000 millones de dólares cada año. Los primeros 100 metros de los bosques de manglares pueden ser particularmente críticos, por ejemplo, al reducir la altura de las olas hasta en un 66 %.

Basándonos en estos estudios cuantitativos anteriores sobre los beneficios que supone una reducción de riesgos de los bosques de manglares, llevamos a cabo un análisis de los beneficios en toda la región caribeña, incluida Florida, para identificar dónde pueden existir oportunidades rentables para la restauración de manglares. Por último, a partir de estos análisis de costes y beneficios, llevamos a cabo una evaluación de mercado de alto nivel de las capacidades de los diferentes países para garantizar estos valiosos activos naturales. Chip Cunliffe (CC): El informe desarrollado por Mike y su equipo representa un ejemplo concreto y tangible de cómo los enfoques multidisciplinarios que implican a expertos (en este caso, especialistas en ecosistemas marinos, creación de modelos de riesgos, seguros y finanzas) aportan las evidencias necesarias para crear soluciones rentables capaces de generar resiliencia. En este caso, identificaron los manglares caribeños que proporcionan una mayor protección a los seguros, dado su valor a la hora de proteger a las comunidades e infraestructuras costeras, y el coste que supone restaurar estos ecosistemas tras una tormenta.

También me gustaría destacar que asegurar activos naturales, como los bosques de manglares, debido a su valor para las comunidades costeras es un concepto relativamente nuevo.

Con el liderazgo de The Nature Conservancy, el gobierno de Quintana Roo, México, ha puesto en marcha un programa para asegurar los arrecifes de coral a lo largo de diferentes partes de la «Riviera mexicana». Este nuevo informe se basa en el desarrollo emergente y pionero de seguros y productos financieros para ayudar a proteger y conservar los ecosistemas costeros.

Antes de profundizar en algunas de las conclusiones del informe, ¿podría describir por qué los manglares son tan importantes?

MB: Los manglares son verdaderamente únicos. Son los únicos árboles que toleran el agua salada. Están presentes en más de 100 países y pueden crecer rápidamente (como la hierba) con sus «rodillas» parcial o totalmente sumergidas en agua salada. Pueden formar espesores densos incluso en entornos urbanos si se les da la más mínima oportunidad. Los bosques de manglares protegen las zonas interiores al absorber la energía de las olas oceánicas y amortiguando el impacto para las comunidades costeras de las marejadas ciclónicas e inundaciones. Esa protección, a su vez, ayuda al fomento de las economías relacionadas con el turismo. Los manglares también son sumideros de carbono extremadamente productivos, ya que absorben entre cinco y diez veces más carbono que los árboles terrestres. Por último, sus raíces actúan a modo de refugio para los peces y filtran elementos contaminantes que llegan al océano, lo que, a su vez, ayuda a mantener la biodiversidad.

Los gestores y conservadores de los océanos tienen más experiencia en restaurar manglares que cualquier otro hábitat costero. Han restaurado con éxito cientos de miles de hectáreas en países de todo el mundo, entre los que se incluyen Filipinas, Vietnam, Australia, Estados Unidos y países del Caribe. A lo largo de este proceso se han obtenido algunos datos básicos que se pueden resumir del siguiente modo: No se deben plantar especies de manglares donde no hayan estado presentes anteriormente.

¿Cuál es el estado actual de los manglares en todo el mundo?

CC: Como señala el informe, los manglares están amenazados por diferentes factores, tanto naturales como humanos. Los vientos fuertes debidos a tormentas intensas pueden dañar o matar los manglares. Del mismo modo, el auge de la acuicultura costera, unas malas decisiones en materia de desarrollo, la extracción maderera y la escorrentía de la contaminación se han relacionado con la degradación o destrucción de los bosques de manglares.

Los bosques de manglares actualmente cubren aproximadamente 14 millones de hectáreas en 118 países de todo el mundo. Sin embargo, esta cobertura es mucho menor de lo que era antes; entre 1980 y 2005 se perdió alrededor del 20 % de los bosques de manglares en todo el mundo y la pérdida histórica total es probablemente del 50 % o más. Afortunadamente, esta destrucción se ha ralentizado sustancialmente en las últimas dos décadas, aunque encontrar formas de recuperar las pérdidas históricas y ralentizar o revertir cualquier pérdida nueva es fundamental, ya que los bosques de manglares ofrecen un conjunto de servicios importantes para el ecosistema.

¿Cómo cuantificó las probables relaciones entre beneficios y costes asociadas a la protección y restauración de los manglares en diferentes partes del Caribe?

MB: Aunque cada vez somos más conscientes de las ventajas que supone la reducción de las inundaciones, lo que no se comprende igual de bien es de qué modo la gestión y la restauración de manglares pueden ofrecer una inversión de alta rentabilidad. En resumen, esa fue la base para preparar este informe.

Omitiré los detalles sobre cómo ensamblamos gigantescos conjuntos de datos y ejecutamos miles de simulaciones que mostraban los posibles daños por inundaciones (impacto) junto con daños evitados (beneficios de los manglares). En resumen, hemos combinado las evaluaciones probabilísticas de las condiciones propias de las tormentas en alta mar con modelos de inundación costera para medir los niveles de inundación que se producirían, tanto con manglares como sin ellos, para los 700 000 km de manglares costeros en todo el mundo. A continuación, al añadir los datos sobre población y el uso de los terrenos, estimamos los daños evitados por inundaciones, tanto personales como materiales. Por lo tanto, calculamos los beneficios esperados de los manglares en términos sociales (número de personas protegidas) y económicos (valor de la propiedad protegida).

Estos esfuerzos representan una innovadora evaluación del riesgo de inundación y de los beneficios para los manglares. Y para muchos países, este estudio proporciona la mejor estimación a nivel nacional del riesgo de inundación. Esto ayudará a las organizaciones interesadas, incluidos Gobiernos nacionales/locales, grupos de conservación, (re)aseguradores e inversores, a evaluar mejor el riesgo de inundación costera en áreas donde los bosques de manglares forman parte del entorno natural.

Combinamos estos beneficios modelados con los costes de restauración estimados de más de 72 proyectos para desarrollar ratios precio-beneficio explícitos para unidades de estudio individuales de 20 kilómetros. En nuestra evaluación, descubrimos, sin que ello supusiese una sorpresa, que los costes de restauración eran mayores en EE. UU. (45 000 USD por hectárea en Florida) que en el resto del Caribe (23 000 USD por hectárea).

¿Cuáles fueron las conclusiones del informe acerca de la viabilidad del seguro de manglares como un mecanismo para proteger y restaurar de forma rentable los hábitats de los manglares?

CC: El informe encontró 20 regiones y países del Caribe con secciones costeras (más de 3000 km en total) en las que los beneficios de restaurar los manglares supera con creces los costes.

Sin embargo, el mercado de seguros de manglares dependerá en gran medida de los activos cubiertos por las pólizas: infraestructuras públicas como puertos, escuelas, instalaciones de tratamiento de agua y edificios residenciales y comerciales. Esto significa, a su vez, que las fuentes de financiación y los beneficiarios del programa influirán significativamente en la estructura de un plan de seguros de manglares.

El informe también reveló que, aunque los EE. UU. y Bahamas cuentan con los mercados de seguros más sólidos, los beneficios relacionados con la protección de los bosques de manglares también son muy significativos en la República Dominicana y Jamaica debido a sus altas densidades poblacionales.

¿El informe realizó alguna recomendación sobre cómo estructurar mejor una cobertura de seguros de manglares?

CC: El informe analizó la viabilidad de los enfoques paramétricos o basados en índices, los seguros de indemnización tradicionales y una estructura híbrida que combina elementos de ambos. No se llegó a la conclusión de que alguna de estas tres opciones fuese mejor, ya que cada una tiene sus puntos positivos y negativos.

Una de las principales ventajas del seguro paramétrico es que los pagos se pueden realizar rápidamente una vez que se hayan alcanzado los umbrales acordados de acuerdo con fuentes externas y objetivas; no es necesario realizar evaluaciones de daños sobre el terreno. Con este enfoque, los umbrales que activan un pago se obtendrán mediante el uso de modelos específicos para cada ubicación que muestren la relación entre la velocidad del viento/las marejadas ciclónicas y los daños causados en los bosques de manglares; estos modelos están actualmente en desarrollo.

El informe también reveló que el seguro de indemnización tradicional podría utilizarse con pagos realizados después de una evaluación de daños tras un desastre. Una ventaja de esta opción es que elimina el riesgo básico; es decir, la posibilidad (como sucedería con un programa paramétrico de toda el área) de que se realicen pagos, incluso cuando los daños sean leves o inexistentes, o viceversa.

De forma alternativa, se podría crear un producto de seguro combinado de indemnización paramétrica donde algunos de los fondos se liberan inmediatamente después de la tormenta a través de la porción paramétrica, y los pagos restantes se realizan después de las evaluaciones de daños in situ.

¿Cuáles son los siguientes pasos?

MB: El siguiente paso es llevar a cabo un estudio de viabilidad completo, que incluya análisis detallados de la relación entre la velocidad del viento y los daños sufridos por los manglares. También está previsto realizar más trabajos para confirmar los costes de mantenimiento y restauración de los bosques de manglares en diferentes países y áreas; este elemento de coste es obviamente una variable crítica a la hora de establecer los umbrales y los límites de las pólizas. Finalmente, se identificarán ubicaciones específicas en las que los productos de seguros para los bosques de manglares serían más viables tras consultar a las partes interesadas locales.

Puedes acceder al informe completo en inglés aquí.

Puedes contactar al autor completando este formulario

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