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A veces, es necesario cerrar íntegra o parcialmente los centros de producción o instalaciones industriales, por lo que estos se quedan prácticamente vacíos durante un tiempo o funcionan con una plantilla reducida. Para garantizar un nivel de protección adecuado en estas instalaciones inactivas o casi inactivas, deben adoptarse las siguientes precauciones.

Mantener todos los sistemas de protección antincendios en buenas condiciones de funcionamiento. Todos los sistemas de protección antincendios deben seguir funcionando aun cuando se cierre la planta. No debe haber una interrupción programada de la protección antincendios durante los periodos de inactividad.

Mantener al personal esencial en la planta que pueda responder en caso de emergencia. Aunque se cuente con sistemas de protección automáticos, es necesaria una respuesta manual para controlar y apagar un incendio. La plantilla esencial debe incluir miembros de los diferentes departamentos. Desplegar equipos de comunicación que hayan sido probados y estén a disposición de los miembros del equipo dentro y fuera de las instalaciones, en función de la situación. Asegurarse de que el equipo disponga de planes por escrito para responder a cualquier posible peligro natural.

Mantener programas de control de gestión adecuados que incluyan inspecciones semanales de los equipos antincendios y visitas de prevención de daños. Los equipos de protección antincendios deben someterse a pruebas adecuadas, inspeccionarse y revisarse, incluso aunque la planta permanezca cerrada. Ello incluye realizar pruebas de las bombas y rociadores antincendios. Dichas pruebas deben ser realizadas por un equipo de personal esencial interno con formación previa. Estar preparado para depender lo mínimo de servicios externos de prevención de incendios.

Adoptar las medidas de seguridad adecuadas (vigilantes, etc.) para evitar accesos no autorizados y actos de vandalismo. Cuando la planta no está en funcionamiento, puede convertirse en el objetivo de intrusos.

Apagado seguro de equipos de producción como hornos, etc. Siga los procedimientos adecuados para llevar a cabo el apagado seguro y correcto de todos los equipos y maquinarias. Tenga especial precaución con los equipos antincendios y la maquinaria y equipos que utilicen líquidos inflamables o combustibles.

Elimine todas las fuentes controlables de ignición, como trabajos en caliente, humos, etc. Cuando en la planta solo permanezca el personal esencial, no debe permitirse ninguna actividad que dé lugar a posibles fuentes de ignición.

Mantener la calefacción del edificio en un nivel seguro, para evitar daños en las tuberías de aspersión. En inviernos fríos es importante mantener una temperatura mínima en los edificios para evitar que el agua se congele en las tuberías. El congelamiento podría romper las tuberías y provocar grandes daños por inundación, dado que la planta solo contaría con el personal esencial y las fugas tardarían en descubrirse.

Asegurarse de que todos los servicios (electricidad, gas natural y agua) sigan funcionando. La continuidad del suministro de estos servicios es importante para mantener funcionando equipamientos clave como la calefacción, la iluminación, etc.

Analizar la situación con el cuerpo de bomberos y desarrollar planes de respuesta que tengan en cuenta el nivel mínimo de plantilla disponible en la planta. Al estar limitada al mínimo la plantilla, el cuerpo de bomberos tiene que tener en cuenta estas circunstancias en su planificación previa para emergencias y sus planes de respuesta.

Monitorizar riesgos externos como inundaciones o condiciones meteorológicas extremas. Es importante monitorizar la situación externa e informar al personal adicional para que se prepare ante un incidente grave, como una tormenta o inundación.

Estar en comunicación con los vecinos o propiedades circundantes para mantenerlos informados. Mantenga a sus vecinos informados de la situación en su planta y esté en contacto con ellos para estar al tanto de su situación.

Asegurarse de que la intranet esté completamente aislada de la red pública o de que el cortafuegos sea infranqueable. No debe existir riesgo cibernético durante el periodo de inactividad. Asegurarse de que el SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) funcione.

Desarrollar planes y procedimientos para una puesta en marcha segura de la planta una vez que se recupere la normalidad. Seguir los procedimientos adecuados para la puesta en marcha de maquinarias y equipos. No tomar atajos para acelerar el proceso de arranque.

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