Reaseguros
Siniestros
Consultoría de Riesgos
Recursos & Herramientas
Recursos & Herramientas
Notas de Prensa
Contacta con Nosotros

La revolución tecnológica, el cambio climático, la pandemia y la creciente inestabilidad geopolítica dificultan que los políticos, las empresas y las personas puedan anticiparse a los cambios venideros, superar los desafíos y aprovechar las oportunidades. Por ello, por séptimo año consecutivo, AXA ha querido destacar la percepción de los expertos acerca de los riesgos futuros mediante una encuesta realizada a más de 2700 expertos en riesgos de 54 países. Además, este año AXA ha trabajado con un especialista en investigación Ipsos para medir la percepción del público en general, mediante encuestas a cerca de 20 000 personas. AXA también ha continuado su colaboración con Eurasia Group por su extraordinaria comprensión de los temas geopolíticos.

Esta edición del Informe de riesgos futuros de AXA se elaboró en circunstancias sin precedentes. Mientras se redactaba este informe, más de 33 millones de personas en todo el mundo habían sido infectadas y más de un millón habían fallecido como resultado del COVID-19. Países que inicialmente habían controlado el virus empezaron a experimentar un resurgimiento en los casos.

El brote de COVID-19, un riesgo siempre importante pero percibido a veces como distante e improbable, convirtió a las pandemias y las enfermedades infecciosasen una amenaza inmediata y mortal para toda la población mundial. Como resultado, los expertos encuestados en la actualidad clasifican las pandemias y las enfermedades infecciosas como el riesgo emergente que supone la mayor amenaza para la sociedad en los próximos cinco a diez años, desde el octavo puesto que ocupaba el año pasado. Paralelamente, el público en general clasifica las preocupaciones sanitarias como el riesgo ante el que se sienten más vulnerables, junto con los riesgos relacionados con la informática.

A medida que las pandemias y las enfermedades infecciosas han ido adquiriendo protagonismo, el cambio climático ha perdido importancia por primera vez desde 2015, pasando del primer al segundo riesgo emergente más importante para la sociedad. Más significativo aún es el desglose de los resultados de la encuesta por país, que revela fuertes disparidades en la percepción de los riesgos relacionados con el clima. Mientras que los expertos europeos siguen identificando los riesgos climáticos como la amenaza más acuciante para la sociedad, el número de expertos norteamericanos que consideran el cambio climático como uno de los principales riesgos emergentes ha caído del 71% al 46 %, con respecto al año anterior. Paralelamente, los expertos ubicados en Asia están menos preocupados por el impacto del cambio climático que la media mundial.

Los países que dan menos importancia al riesgo del cambio climático son los que más contribuyen a su aceleración y con mayor probabilidad notarán sus efectos. Por lo tanto, existe un verdadero peligro de que al centrarse únicamente en el COVID-19, la amenaza más prominente en estos momentos, el público en general y los responsables de la toma de decisiones ignoren otros desafíos a largo plazo. Del mismo modo, los datos de la encuesta también muestran que los riesgos relacionados con los recursos naturales están perdiendo importancia, a pesar de que la crisis de la biodiversidad se está acelerando.

En muchos sentidos, la crisis está actuando como un acelerador de las tendencias existentes o incipientes. Todos los riesgos emergentes que los expertos consideran más importantes actualmente se han reconfigurado o agravado por el COVID-19. El riesgo de la ciberseguridad, que los expertos clasifican como el tercero más importante, se ha intensificado en forma de correos electrónicos de phishing relacionados con COVID-19 y con el aumento del uso laboral de los dispositivos personales de los empleados. La inestabilidad geopolítica, que los expertos clasifican como el cuarto riesgo más importante, ha aumentado con el control que algunos gobiernos ejercen sobre los suministros médicos y su protección de las empresas con importancia estratégica. Incluso los conflictos locales y el descontento social, el quinto riesgo más importante según los expertos, podrían aumentar a medida que el COVID-19 exponga y amplíe las desigualdades económicas y sociales.

Todo ello antes de tener en cuenta el devastador impacto del COVID-19 y los consiguientes confinamientos sobre la economía; los expertos consideran que el riesgo macroeconómico es el séptimo riesgo más importante para la sociedad. Además del impacto directo de los confinamientos sobre la actividad económica, existe el peligro de que la caída económica empeore si la pandemia provoca sentimientos prolongados de incertidumbre y vulnerabilidad entre la población general, lo que, a su vez, conlleva un menor consumo. Nuestra encuesta ya muestra pruebas de ello. Casi tres cuartas partes del público general afirma que la gente se siente más vulnerable que hace cinco años.

Estos ejemplos ilustran la creciente conexión entre los riesgos, que presentamos como una de las principales conclusiones del informe del año pasado. Esta interconexión requiere un enfoque sobre la prevención y la protección que sea global e interdisciplinar, y que tenga en cuenta a las múltiples partes interesadas.

Además de detectar los riesgos emergentes que se consideran más importantes en la actualidad, este informe también identifica los riesgos que han pasado desapercibidos. El año pasado destacamos las pandemias y enfermedades infecciosas como un riesgo pasado por alto. Este año, creemos que la salud mental y la desinformación son riesgos importantes que merecen adquirir importancia y que aún no han captado la atención de los expertos. 

Este informe trata de identificar qué riesgos son importantes para los expertos y el público general. Esperamos que sus conclusiones fomenten un debate sobre cómo se pueden mitigar. Con ello, esperamos seguir avanzando en nuestro objetivo: trabajar para el progreso de la sociedad, protegiendo lo que importa.

También puedes escuchar un seminario web con Thomas Buberl, Chief Executive Officer de AXA, aquí.

Más Artículos