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La transformación digital está en marcha desde hace tiempo, pero esta tendencia se ha acelerado sin duda por la pandemia del COVID-19. Hoy, más que nunca, la infraestructura digital ha apuntalado la forma en que trabajamos, la forma en que aprendemos, la forma en que compramos y la forma en que nos relajamos.

Como resultado de las restricciones de cierre impuestas en muchos países a causa de la pandemia, más personas han trabajado en remoto que nunca. Y aunque la gente de todo el mundo empiece a volver a las oficinas y otros lugares de trabajo, la tendencia al trabajo ágil parece que va a mantenerse.

La consultora McKinsey encuestó recientemente a más de 800 ejecutivos de empresas de todo el mundo y descubrió que -en todos los sectores- el 38% esperaba que los compañeros que pueden trabajar a distancia lo hicieran fuera de la oficina dos o más días a la semana una vez terminada la pandemia.

Para asegurarse de que son capaces de operar eficazmente con un gran número de colegas trabajando a distancia, las empresas necesitan una cobertura de Internet rápida y fiable. Y las organizaciones de todo tipo dependen en gran medida del procesamiento y transporte de datos digitales. Esta necesidad, que se puso de manifiesto durante la pandemia mundial, está impulsando un movimiento mundial para mejorar la infraestructura digital, como las redes de fibra y los centros de datos.

No sólo el trabajo a distancia está impulsando la transformación digital. Los hábitos y expectativas de los consumidores también están impulsando la demanda de servicios de Internet rápidos y seguros. Cada vez más, los consumidores quieren transmitir música, televisión y películas, comprar on line cosas que van desde la comida hasta los coches, y poder controlar electrodomésticos como el frigorífico o el timbre de la puerta utilizando una Internet fiable y de alta velocidad.

Además de esta expansión en las formas de utilizar Internet, el número de personas con acceso a la red también está aumentando. Se prevé que el tráfico mundial de Internet aumentará a 4,2 zettabytes al año en 2022; un zettabyte equivale a un billón de gigabytes. Y según las estimaciones, en 2023 dos tercios de la población mundial -unos 5.300 millones de personas- tendrán acceso a Internet.

Infraestructura de fibra

La mejora de la infraestructura digital tiene una importancia estratégica fundamental para muchas economías y, para satisfacer la creciente demanda de empresas y particulares, muchos países están mejorando su infraestructura digital para que las empresas y los clientes puedan acceder a la banda ancha de gigabits, una conexión de banda ancha hiper rápida con una velocidad de un gigabit por segundo o más.
La banda ancha hiper rápida requiere principalmente líneas de fibra óptica en lugar de las antiguas líneas de cobre o de cable que a menudo llegan a los servicios telefónicos de los hogares y locales de trabajo. Las redes de fibra son consideradas cada vez más como "el cuarto servicio público", junto con la electricidad, el gas y el suministro de agua.

El ritmo de migración a las redes de líneas de fibra óptica varía en todo el mundo. En la actualidad hay más de 20 países que tienen al menos un 50% de cobertura de fibra, y unos ocho mercados en los que la cobertura de fibra es superior al 90%.
Otros países están muy retrasados en cuanto a la cobertura de fibra, y algunos de Europa Occidental y Central sólo alcanzan actualmente una cobertura de fibra de un solo dígito.

En estos mercados se están realizando esfuerzos para mejorar la infraestructura digital. En el Reino Unido, por ejemplo, el regulador de las telecomunicaciones, Ofcom, expuso en marzo sus planes para ayudar a conseguir un "futuro de fibra total para todo el Reino Unido". Ofcom dijo que reconocía la necesidad de que el Reino Unido actualizara su infraestructura, que sigue dependiendo en gran medida de las redes de cable de cobre, que tienen 100 años de antigüedad, y afirmó que regularía de manera que impulsara la inversión comercial en una actualización en los próximos cinco años.

Y en algunos mercados, como Hong Kong, Portugal, Singapur, España y Suecia, se ha producido una intensa competencia entre los operadores de telecomunicaciones y de cable por la banda ancha de mayor velocidad, lo que ha servido para acelerar y permitir la actualización digital.

Oportunidad de inversión; el papel de PRCB

Este impulso mundial de mejora de las infraestructuras digitales supone una enorme oportunidad para los inversores. Los analistas de KPMG sugieren que la oportunidad de inversión en infraestructuras digitales sólo en el Reino Unido podría alcanzar los 100.000 millones de libras. Y se considera que la inversión no está correlacionada en gran medida con los mercados de renta variable y que es algo "a prueba de futuro".

La necesidad de inversión no se limita a las redes de fibra óptica. Los centros de datos son un eslabón fundamental en la cadena para garantizar que los datos de las empresas se almacenen, procesen y difundan de forma segura y con fuentes de energía y refrigeración ininterrumpidas para protegerlos incluso de interrupciones temporales. También son necesarias otras inversiones en infraestructuras para mejorar las redes digitales, como la instalación de torres de telecomunicaciones móviles.

La financiación de las infraestructuras de datos puede ser compleja. A menudo, como ocurre con la financiación de proyectos, no hay recurso para los inversores. Los bancos que financian estos proyectos prestan sólo contra los ingresos de estos proyectos, lo que significa que deben ser económicamente viables de forma independiente. Esto requiere una cuidadosa diligencia de los planes de negocio.

Muchas financiaciones de infraestructuras de datos están estructuradas para tener reembolsos en forma de "bullet" después de cinco o siete años, lo que requiere una cuidadosa consideración de los riesgos de refinanciación al vencimiento de la financiación. Por lo tanto, es crucial comprender las perspectivas a largo plazo de un proyecto de este tipo, tanto desde el punto de vista económico como tecnológico.

Este nuevo tipo de infraestructura se considera un refugio seguro para los inversores y, por tanto, atrae importantes volúmenes de capital. Ello da lugar a una mayor competencia, que puede comprometer la economía de un proyecto. En el caso de la fibra, en particular, la ventaja de ser el primero en llegar es clave, porque tender un cable de fibra donde ya hay cobertura de fibra suele ser antieconómico. Pero ser el primero en llegar también puede suponer un reto. Las financiaciones deben estructurarse cuidadosamente para evitar la construcción especulativa de una red de fibra sin ningún cliente que pague por ese servicio.

Aunque los centros de datos parecen ser edificios relativamente sencillos, requieren una infraestructura compleja, como un suministro eléctrico y una refrigeración fiables. La importancia de esto se hizo evidente durante la ola de calor de 2018 en el Reino Unido, cuando algunos centros de datos tuvieron problemas con la refrigeración. Dado que los centros de datos son fundamentales para sus usuarios, cualquier interrupción de la disponibilidad podría darles derecho a rescindir sus contratos con el propietario.   

La cobertura del seguro de crédito puede ayudar a los clientes a gestionar y transferir algunos de los riesgos potenciales asociados a los préstamos en proyectos de infraestructura digital.

Este tipo de cobertura, que suelen adquirir los clientes bancarios que participan en la financiación de proyectos y TMT, ofrece protección si los prestatarios no devuelven los préstamos.

Además de ayudar a mitigar los posibles impagos de los préstamos, el seguro de crédito puede permitir a los prestamistas gestionar los riesgos del país, lograr una mejor tasa de rendimiento y obtener una ventaja competitiva al apoyar límites de préstamo más altos.

El sector de las infraestructuras digitales no está correlacionado en gran medida con otras áreas del PRCB, por lo que es un área interesante en la que podemos expandirnos.

El futuro digital

Los expertos llevan tiempo prediciendo que el futuro será digital. La pandemia y el aislamiento forzoso que ha traído consigo para muchos millones de personas ha hecho que esto se acerque un poco más a la realidad. Desde la compra de alimentos hasta el visionado de películas, pasando por las videoconferencias, un gran número de personas se ha acostumbrado a llevar a cabo algunas actividades on line. Y es probable que estos hábitos lleguen para quedarse.
Mientras los países de todo el mundo se preparan para una actualización digital que satisfaga esta demanda, y los inversores buscan oportunidades para desempeñar un papel, la cobertura de seguros de PRCB está disponible para apoyar esta transición digital.

 
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