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Por

Aurélie Fallon Saint-Lo, Underwriting Manager, Environment en Francia y Benelux, y Charles Gaudefroy de Mombynes, Underwriting Manager, M&A

Los analistas predicen que la actividad de fusiones y adquisiciones se reanudará en 2021 en todo el mundo.

En el contexto de la pandemia global de COVID-19, la actividad de fusiones y adquisiciones se ralentizó en la primera mitad de 2020. Tras un fuerte comienzo de año, que registró unos volúmenes de negociación de aproximadamente 171 000 millones de libras esterlinas en Europa, aproximadamente lo mismo que en el periodo comparable de 2019, según el análisis de Barclays, los volúmenes de negociación se ralentizaron drásticamente a medida que comenzó a asumirse la incertidumbre sobre los efectos de la pandemia de COVID-19. Los volúmenes de negociación cayeron a un mínimo de 23 años.

Sin embargo, los expertos predicen que esta ralentización será breve y esperan que vuelva a notarse un repunte a mediados de 2021. En una encuesta reciente realizada por EY, el 56 % de los ejecutivos globales afirmó que retomarían la actividad de fusiones y adquisiciones en los próximos 12 meses. El banco de inversiones Goldman Sachs ha señalado que muchas transacciones programadas para el primer semestre de este año se suspendieron, en lugar de cancelarse por completo. Y es posible que se produzcan operaciones de menor tamaño a medida que los inversores recuperen los objetivos que se han visto afectados debido a la pandemia y sus efectos demoledores, señalan los expertos.

A medida que vuelva a despertarse el interés por las fusiones y adquisiciones, los gerentes de riesgos querrán participar en el proceso. Hay una serie de riesgos que pueden surgir cuando se realizan transacciones y las compañías de seguros internacionales pueden ofrecer una cobertura a medida para ayudar a transferir esos riesgos. Dicha cobertura puede incluir seguro de garantía e indemnización, seguro de responsabilidad fiscal y seguro de responsabilidad civil contingente/litigio, entre otros.

Un área que los gerentes de riesgos también supervisan de forma constante durante los acuerdos de fusiones y adquisiciones es el riesgo de responsabilidad por deterioro del medioambiente.

Riesgos medioambientales

Los riesgos medioambientales han ido cobrando importancia en los registros de riesgos de las empresas desde hace varios años. Cuando las empresas compran o se fusionan con otras, los riesgos medioambientales se tienen bastante en consideración, pero es posible que no siempre estén al frente de los equipos que negocian acuerdos. Los gerentes de riesgos desempeñan un papel importante a la hora de garantizar que se tomen en cuenta estos riesgos y, cuando proceda, se transfieran.

Las normativas medioambientales en Francia y, más ampliamente, en toda Europa, exigen a las empresas que paguen la descontaminación si se determina que han provocado contaminación o daños medioambientales. La Directiva de responsabilidad medioambiental de la UE impone el principio de pago por parte del contaminante, que exige que la parte responsable de provocar la contaminación pague la reparación de los daños causados. En la legislación francesa, este principio se formula como sigue: «Se nos podrá exigir a todos, en las condiciones previstas por la ley, que contribuyamos a reparar cualquier daño que podamos haber causado al medioambiente».

Cuando las empresas compran o se fusionan con otras, existen consideraciones legales con respecto a la responsabilidad por deterioro del medioambiente. Según la legislación francesa, la responsabilidad medioambiental se transfiere en caso de compra de activos si el comprador tiene permiso para llevar a cabo «actividades clasificadas para la protección del medioambiente». Esto significa que si al comprador se le ha concedido un permiso para llevar a cabo actividades que puedan afectar al medioambiente, puede considerársele responsable de la contaminación reciente e histórica, a menos que se pueda rastrear al anterior operador del sitio.

Hay varios factores de riesgo ambiental que los gerentes de riesgos consideran cuando su empresa está involucrada en un acuerdo de fusiones y adquisiciones. Aunque una empresa que explore la adquisición de un emplazamiento que pudiera contener contaminación histórica llevará a cabo la diligencia debida medioambiental, dicha diligencia debida podría verse limitada por el tiempo y los recursos, por ejemplo. Los cambios en las normativas y la legislación pueden alterar el panorama de responsabilidad después de que se produzca una transacción. En algunos casos, en los años posteriores a la finalización de la transacción, puede resultar difícil localizar al vendedor responsable de la contaminación histórica. E, incluso si se puede localizar al vendedor, es posible que ya no cuente con el respaldo financiero necesario para responder a cualquier reclamación futura, especialmente en el caso de la venta de sociedades en dificultades.

Las pólizas de responsabilidad por deterioro del medioambiente pueden ofrecer cobertura tanto a compradores como a vendedores para las responsabilidades normativas y de terceros derivadas de la contaminación histórica. Los plazos de la póliza son largos (hasta 10 años), lo que refleja el potencial de que surjan reclamaciones a lo largo de un periodo de tiempo.

Las pólizas EIL que ofrecemos para las transacciones de fusiones y adquisiciones pueden incluir la cobertura de los costes de limpieza reglamentarios; las pérdidas de terceros, incluidas las pérdidas consecuentes y la disminución del valor de los bienes de terceros; las responsabilidades propias y externas; la contaminación repentina y accidental, y las emisiones graduales. Las aseguradoras también pueden programar contratos como el acuerdo de venta y compra, así como añadir prestamistas como asegurados adicionales. También podemos convertir al prestamista en el primer asegurado en caso de impago por parte del primer asegurado original.

Un cierto grado de comodidad

Los acuerdos de fusiones y adquisiciones a menudo pueden ser dinámicos y rápidos, quedando la diligencia debida medioambiental en ocasiones relegada a un segundo plano; para los vendedores, encargarse de esta diligencia debida puede resultar costoso y requerir mucho tiempo, por lo que no siempre les convendrá hacerlo.

Incluso si una empresa está comprando otro negocio de su mismo sector, debe ser cautelosa y no pecar de un exceso de confianza con respecto a los posibles riesgos de responsabilidad medioambiental. Las empresas que adquieren otras empresas no pueden simplemente asumir que habrá cobertura para cualquier contaminación histórica en su propia póliza actual.

Es importante que los gerentes de riesgos participen en las discusiones sobre fusiones y adquisiciones para plantear estos problemas siempre que sea posible y trabajar con corredores y suscriptores para garantizar la cobertura en caso de que sea necesario. De cara al futuro, animamos a nuestros clientes y sus corredores a tener en cuenta los posibles riesgos de responsabilidad medioambiental inherentes a los acuerdos. El seguro EIL no puede eliminar estos riesgos, pero puede ayudar tanto a los compradores como a los vendedores a lograr un cierto grado de comodidad en los acuerdos de fusiones y adquisiciones.

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