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UW Manager Energy de AXA XL en Iberia

Un sistema energético en transformación

Europa se ha consolidado como uno de los líderes mundiales en la transición energética, un fenómeno transformador que ahora es una realidad tangible. Gracias a un entorno normativo favorable, un fuerte apoyo institucional y un flujo constante de inversiones, el despliegue de tecnologías bajas en carbono y renovables avanza a una velocidad y escala sin precedentes. La Unión Europea ha adoptado las energías renovables en su sistema energético en las últimas décadas: en 2024, aproximadamente una cuarta parte del consumo final bruto de energía de la UE procedía de fuentes renovables (Eurostat), triplicando las cifras de hace solo dos décadas. Si nos centramos en la generación de electricidad, el porcentaje alcanza un máximo histórico cercano al 47 % (Ember), con predominio de las tecnologías solar y eólica. De hecho, el año pasado, la generación de energía solar superó al carbón por primera vez en la historia de la Unión Europea.

Este progreso no es circunstancial: la Unión Europea se ha fijado el objetivo vinculante de que, al menos, el 42,5 % del consumo total de energía proceda de fuentes renovables para 2030.

Todo ello refuerza el flujo de inversión hacia las energías renovables, tanto a corto como a largo plazo, con cifras sin precedentes: según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Europa habrá destinado alrededor de 390.000 millones de dólares a tecnologías energéticas renovables y bajas en carbono para 2025, cifras que ya superan con creces la inversión destinada al desarrollo de nuevos proyectos de combustibles fósiles. Esto incluye proyectos a gran escala, desde parques eólicos marinos hasta tecnologías emergentes como el almacenamiento en baterías, la captura de carbono y la producción de hidrógeno con bajas emisiones de carbono, que requieren soluciones de seguros integradas diseñadas para riesgos tecnológicos, operativos y transfronterizos.

Esto también se traduce en una clara evolución de la demanda: los activos renovables se han convertido en elementos centrales de las carteras energéticas, lo que ha impulsado un crecimiento sostenido de las primas de energía renovable en los últimos años.

Una transición hacia un nuevo análisis de riesgos

Este cambio estructural está redefiniendo el perfil de riesgo de las empresas energéticas. Las nuevas tecnologías implican nuevas cadenas de suministro, una mayor dependencia de componentes críticos, proyectos multinacionales con marcos normativos heterogéneos y modelos de negocio en rápida evolución. A esto se suman los riesgos emergentes asociados a la intermitencia, la integración en la red, la ciberseguridad de las infraestructuras energéticas digitalizadas y la creciente exposición a fenómenos meteorológicos extremos. Muchas de estas exposiciones no encajan plenamente en los marcos tradicionales de transferencia de riesgos y requieren un enfoque de seguros más sofisticado y dinámico.

Asegurar este tipo de proyectos requiere algo más que capacidad: exige un profundo conocimiento técnico, una visión internacional y soluciones verdaderamente integradas. AXA XL lleva más de una década apoyando proyectos energéticos pioneros, desde parques eólicos marinos en el Mar del Norte hasta grandes plantas solares, proyectos de bioenergía, sistemas de almacenamiento de baterías, iniciativas de captura y almacenamiento de carbono e instalaciones diseñadas para funcionar con hidrógeno producido a partir de fuentes renovables.

Contribución y apoyo en la gestión del cambio

En la práctica, esto significa ayudar a los clientes con un planteamiento integral de la cobertura, que puede incluir, entre otras cosas, seguros de construcción y montaje, transporte, daños materiales, responsabilidad civil, fianzas, líneas financieras e incluso soluciones paramétricas en determinados contextos. Esta cobertura se complementa con servicios avanzados de ingeniería y consultoría de riesgos, que son esenciales en proyectos altamente innovadores, en los que anticipar los errores de diseño, los riesgos operativos o los cuellos de botella en la cadena de suministro es tan importante como contratar una póliza de seguro.

Por ejemplo, recientemente hemos prestado apoyo a un cliente del sector energético acompañándolo en su crecimiento con el diseño y la construcción de sus primeras plantas híbridas que utilizan tecnología renovable, además de compartir las mejores prácticas para sus nuevos proyectos de almacenamiento de energía en baterías a gran escala. Además, existe una demanda creciente de servicios adicionales, como el análisis detallado de la exposición a los riesgos naturales y, más recientemente, el impacto en los activos presentes y futuros de los fenómenos relacionados con el cambio climático, no solo basados en datos históricos, sino también en modelos de predicción que nos permiten anticiparnos y asesorar a nuestros clientes de la mejor manera posible.

Del mismo modo, acompañamos a los productores de energía tradicionales en su transición hacia modelos operativos más sostenibles, diseñando soluciones de seguros adaptadas a los activos que incorporan nuevas tecnologías en sus procesos. Estas tecnologías están llamadas a desempeñar un papel clave en la descarbonización de sectores más difíciles de electrificar, como la industria pesada, el transporte marítimo y determinados procesos de generación térmica, en los que la gestión de los riesgos técnicos y operativos es especialmente crítica.

Una estrategia en constante evolución

La transición hacia un uso cada vez mayor de energías renovables y bajas en carbono no es estática, sino que requiere una respuesta dinámica por parte de las aseguradoras. Por eso estamos reforzando nuestro planteamiento estratégico mediante estructuras de coordinación global para los riesgos de transición energética (incluidos equipos y profesionales dedicados específicamente a este ámbito), el análisis sistemático de riesgos y una mayor integración entre los equipos de suscripción, ingeniería y gestión de siniestros.

El objetivo es claro: anticipar los riesgos, adaptar continuamente las capacidades y los modelos de suscripción, integrar estrategias globales de sostenibilidad y participar activamente en el ecosistema tecnológico e industrial. En resumen, queremos ser un socio para los clientes en sus planes de crecimiento, respondiendo a las demandas de un sistema energético cambiante en Europa, avanzando sobre una base sólida, resistente y financieramente sostenible.

Garantizar la combinación energética del futuro no consiste solo en proteger los activos involucrados. Se trata de proporcionar a las empresas y a los inversores la confianza necesaria para que el cambio se produzca.


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